Además de nadar, el hecho de viajar en auto o avión puede provocar en cualquier momento que se tapen los oídos. Esto ocurre cuando el oído medio hace un vacío, lo cual es provocado por los cambios de presión constantes.



Es entonces cuando aparece una sensación molesta y muchas veces hasta dolorosa, la cual no tiene ninguna gravedad pero puede resultar realmente incómoda, principalmente cuando les sucede a los niños.



Los cambios de presión en viajes tanto en avión como por carretera provocan el fenómeno de los oídos tapados, lo cual resulta al pasar por cambios importantes de altura sobre el nivel del mar (ir sitios más altos provoca dicha molestia).





Cuando nadamos generalmente metemos la cabeza bajo el agua, cuya presión sobre los tímpanos provoca que se hundan hacia dentro. Si después sales rápidamente de la alberca, el oído medio puede llenar de aire el espacio a través de la trompa de Eustaquio.





Sin embargo en ocasiones el cambio de presión es tan acelerado que la trompa colapsa y no deja entrar aire. Por lo tanto, el oído medio queda con una presión negativa que jala el tímpano hacia dentro, dejándolo tenso.



El resultado es doblemente molesto: al estar tenso el tímpano no vibra con normalidad y no oímos bien, además la presión provoca dolor en caso de pasar mucho tiempo así.



Un tip para evitar esto es chupar un dulce o masticar un chicle mientras se producen los cambios de presión. Un ejemplo es cuando se da la presurización y despresurización de la cabina al ir en avión.



Masticar permite que el aire entre de nuevo hacia el oído medio equilibrando la presión. Otra solución es tapar nuestra nariz e intentar expulsar el aire por las orejas, esto en realidad no es posible, pero la presión generada desde la garganta ayuda a liberar la tensión.



A veces la sensación dura de uno a tres días, generando una mayor molestia, entonces es recomendable tomar un antiinflamatorio para reducir el dolor y evitar que la trompa de Eustaquio se inflame.



Si el dolor permanece entonces deberás consultar al Dr. Pablo Mendoza Hernández, ya que podría tratarse de una otitis u otro padecimiento. Ten a la mano su número para llamarle de inmediato.